La investigación como remedio

La investigación como remedio

 Hace, 

5 meses

A veces no queda otra solución que recurrir a los profesionales cuando hay un problema. Nosotros tenemos una asesoría e inmobiliaria en Santa Pola. Como ya imaginaréis, en nuestra ciudad tenemos muchos clientes y llevamos más de una década prestando servicio.

A nivel económico nos va bastante bien y es que contar desde hace mucho tiempo con clientes fijos es lo mejor que le puede pasar a una empresa. A nivel personal, existía un trabajador que empezó con mucha fuerza y causando grata impresión en todos que cuando llevaba año y medio comenzó a comportarse de forma extraña, era impuntual y a veces le pillábamos con mentirijillas.

Como de primeras nos gusta confiar en todo el mundo y darle una oportunidad, hablamos con él y le dimos un toque. El caso es que todo pareció volver a la tranquilidad hasta que medio año después nos dice que ha tenido un accidente y va a estar de baja por daño en la espalda. Según los informes que nos trajo, al menos tendría que estar año y medio sin trabajar por su lesión.

Mi mujer que es la responsable de administración y recursos humanos, le vio en San Javier cargando una barbacoa tan tranquilo mientras conducía, algo no cuadraba y nos juró que era verdad. Había que hacer algo y viendo el telediario a la hora de comer. Hablamos de contratar a un detective para ver si era todo verdad.

Había que recurrir a un investigador profesional

Uno de mis socios cuando trabajaba en Madrid recurrió a uno que nos pasó su dirección. Castellanadetectives.com nos pareció muy seria y les comentamos el caso, dándoles toda la información que nos pidieron. Lo más importante en estos casos es que los detectives cuenten con esta información lo más detallado posible, como nos dijo él profesional, tienen casi que conocer al dedillo quien es el investigado.

En menos de dos semanas de seguimiento, nos llamó diciendo que le tenía subiendo sacos para un chalecito que se estaba construyendo en Albatera. Esto sí que eran pruebas concluyentes, pero lo más alucinante fue cuando dos días después nos volvieron a llamar diciendo que había falseado los documentos del médico.

Un fraude en toda regla con el que fuimos a juicio y terminó pagándonos una indemnización. Parece triste comportarse así, pero hay gente que le echa mucho rostro a la vida. Estos temas de los fraudes laborales nos dijeron los detectives que están a la orden del día y que trabajan mucho con ello.

Nosotros estamos muy agradecidos a ellos, puesto que tardaron poco en sacar datos lo suficientemente concluyentes como para que no quedase duda de su conducta. Mi mujer lo vio con su coche, pero para ser sinceros, nos quedaba la duda y además, al ir ella conduciendo no pudo tomar las fotos con el móvil como para tener una prueba.

Mi consejo es que si tenéis algún caso de estos y dudáis de vuestro empleado, lo mejor es contratar un detective experimentado que seguro que os ayudará a esclarecer la verdad, no dejemos que esta gente fraudulenta nos engañe, en realidad nos engañan a todo