Santa Pola, un antiguo pueblo pesquero

Santa Pola, un antiguo pueblo pesquero

 Hace, 

3 años

Santa Pola, aunque ahora esté enfocado más al turismo que a otra cosa, siempre ha sido un pueblo pesquero y por eso aún hoy en día, muchas familias tienen tradición pesquera y barcos, de mayor o menos eslora, motor y tamaño en general, amarrados en el puerto de nuestro maravilloso pueblo. El problema es que los barcos que antes eran viables ahora no lo son y se necesitan unas medidas mínimas de seguridad que establece la normativa española para poder salir a navegar con ese barco.

No sé si alguna vez habéis tenido la oportunidad de ver ese artículo que circula por las redes sociales donde se dicen frases tan graciosas como reales del estilo a:

  • El coche de mis padres no tenía cinturones traseros y sobreviví.
  • Mi madre me dejaba comerme la arena en la playa y sobreviví
  • Yo iba en bicicleta sin casco y sobreviví.
  • Los columpios de los parques a los que iba eran de metal, tenían esquinas en pico y sobreviví.
  • En mi época se rifaba una ostia si vacilabas a un mayor y no le denunciaban por malos tratos y, por supuesto, sobreviví.

Pues con el tema de los barcos es igual. Antes no llevaba ni la mitad de medidas de seguridad… ¿pero qué digo la mitad, ni la quinta parte! Y nuestros padres, abuelos y bisabuelos sobrevivían, pero ahora hay que tener cinturones traseros, las madres nos riñen si comemos arenas, nos ponen casos, rodilleras y coderas para ir en bici, los columpios de los parques son de plástico y redondeados y ya no se dan pescozones a los niños (mucho menos una ostia).

En la actualidad

Ahora los barcos han de cumplir una estricta normativa para flotar, por pequeño que sea y por eso necesitamos la ayuda de empresas especializadas que nos informen, asesoren y nos provean. Balsamar es una muy buena opción para ello pero además os voy a dar otros consejos:

  • Si tu embarcación es tipo velero con habitaciones interiores o a motor pero con espacio interior y exterior, compra un par de estos Walkie Talkies y deja uno siempre fiera y otro en el pasillo interior, al alcance de todo el mundo.
  • Si viajas en familia o el barco es tu medio de vida, opta por ofrecer a tus trabajadores un buen curso de prevención de riesgos laborales. Sermecon puede asesorarte al respecto.
  • Revisa siempre tu material de seguridad y asegúrate de que los chalecos, y balsas salvavidas están en perfecto estado.
  • Y jamás olvides avisar a alguien que se quede en tierra de que vas a salir a navegar y, por supuesto, indícale el lugar que vas a sondear. Esto es de vital importancia si desapareces por algún motivo.

Hace años, los barcos pesqueros eran pequeñas embarcaciones donde los tripulantes pescaban con cañas o arpones pero, poco a poco, el tamaño de estos barcos se fue incrementando y ya en el siglo XIX apareció un buque de pesca con un tonelaje impresionante, el ballenero. De gran calado y espacio en cubierta para poder faenar a las ballenas y cachalotes que cazaban.

Pasamos del remo a la vela y de la vela al motor y ahora los pueblos pesqueros son, prácticamente, pueblos turísticos y los grandes pesqueros son embarcaciones empresariales con profesionales que trabajan a nivel profesional en grandes compañías.