Ya queda poquito para que llegue el verano y, somos muchos los que vamos a pasar las vacaciones en casa. Pero, no será lo mismo para los que tengan jardín, porque aquí podemos hacer muchas cosas con la familia, los amigos y los niños.
Si tienes un jardín grande, posiblemente tengas piscina. Aquí en el jardín podemos disfrutar mucho del verano, pero hay que tomar precauciones porque el sol ya no es el mismo que el de hace unos años. Te voy a dar algunas ideas para protegerte a ti y a los tuyos este verano, para que os lo paséis bien, sin dañar vuestra salud.
El sol ya no es el mismo que era
Creo que la mayoría de nosotros ha notado ya los cambios del clima. Casi todos los años hay alguna catástrofe por culpa de las lluvias, el viento, las tormentas o el calor intenso. La naturaleza está empezando a responder a tanto maltrato y se están empezando a notar las consecuencias.
Lo mismo está pasando con el sol… La capa de ozono está dañada y ya no protege como antes. Además, el efecto invernadero está provocando que el calor se acumule más en nuestra atmósfera aumentando las temperaturas.
Si el sol ya era dañino de por sí, imagínate como lo es ahora. Por eso necesitamos tener más cuidado con el sol y protegernos mucho más de él.
Los efectos de la radiación solar en nuestra salud
El problema del sol no es solo cuando te quemas. De hecho, lo más peligroso casi nunca se ve al momento. Puedes pasar una tarde entera en el jardín, sin que te pongas rojo, y pensar que no te has quemado. Pero, otra cosa, es el daño que te haga la radiación solar. Esa no causa síntomas inmediatos sino acumulativos.
Las quemaduras aparecen cuando te has pasado bastante, pero la radiación ultravioleta penetra en la piel y afecta a nivel celular, produciendo envejecimiento prematuro. Muchas de las arrugas que acabamos teniendo con la edad, tienen más que ver con la exposición al sol que con el paso del tiempo en sí. La piel pierde elasticidad, se vuelve más fina, más seca, y empieza a mostrar aspecto castigado.
También sufren los ojos, aunque casi nunca pensemos en ellos. El sol puede provocar problemas serios a largo plazo, como cataratas o daños en la retina. Como siempre, por daño acumulativo.
No voy a hablar aquí del cáncer de piel, pero vamos, que todos sabemos que no protegerse del sol puede provocarlo.
Pasar el verano en el jardín
El jardín es un lugar fantástico para divertirte en verano. Podemos bañarnos en la piscina, hacer fiestas, barbacoa, estar de picnic, ponernos a jugar con los niños… Pero, como está en nuestra casa, no pensamos mucho en protegernos.
Salimos sin sombrero, no nos ponemos protección solar, jugamos con la manguera durante media hora… Pero como tenemos la casa a tres pasos, si nos molesta un poco el sol nos metemos en ella y descansamos.
Es mucho más fácil descuidarse cuando estamos jugando en nuestro propio jardín y ese es el peligro que corremos. Cuando vamos a la playa, nos llevamos la sombrilla, sobreros, gafas de sol y protector solar… pero en nuestra casa no es lo mismo.
¿Cuándo hay que evitar el sol?
Hay una franja del día que no perdona: entre las 12:00 y las 17:00. En esas horas, el sol cae más directo y la radiación es más intensa.
Si vas a salir al jardín a esas horas, saca una sombrilla o ponte gorro y protección. No te confíes, porque la radiación te va a hacer daño sí o sí, aunque parezca que no te has quemado.
Otro consejo que te doy es que, si ya estás quemado de el día anterior, evites el sol hasta que tu piel se haya recuperado. Una piel dañada se vuelve mucho más vulnerable a la radiación, que una en buenas condiciones.
Juega con las sombras
Te doy unas cuantas ideas para que aproveches bien tu jardín, para poder protegerte de vez en cuando y darle un descanso a tu piel.
Puedes colocar un árbol de copa ancha, de esos que no son muy altos, pero crecen a lo ancho. Colócalo de forma que no te estorbe mucho, pero a la vez pueda darte descanso cuando lo necesites. Ponerte unas mesitas debajo para merendar… cosas así.
También puedes colocar toldos y pérgolas cerca de la casa, de modo que tengas tu jardín, pero una zona a la sombra. El gusto que da estar tumbadito en el césped un día de calor, pero a la sombrita, no te lo da nada.
La mejor pérgola que puedes poner
Supongo que la mayoría sabemos lo que es una pérgola, ¿no? Pues yo me llevé un tiempo largo, pensando que una pérgola era lo mismo que un toldo, que era otra forma de decirlo.
Hace poco descubrí que, aunque se parezcan, no son lo mismo. Para los que no lo sabéis, las pérgolas suelen ser estructuras fijas y mucho más elaboradas, por supuesto, duran más. Mientras que los toldos, son cubiertas textiles y retráctiles, menos resistentes al viento y a la exposición de los elementos.
Cuando me fui a informar para instalar la pérgola que tengo en mi jardín, llamé a unas cuantas empresas, pero una me comentó algo muy curioso. En Cerramientos Marzai, expertos en instalación de toldos en Alicante, me hablaron de que existen las pérgolas Bioclimáticas, estas, a diferencia de las pérgolas tradicionales de techo fijo, utilizan un sistema de lamas de aluminio orientables que permiten adaptarse a las condiciones climáticas en el momento.
Me pareció algo muy interesante, así que me decidí por las de esté tipo. Hace años que me la instalé y son todo un lujo.
Protecciones extras y cuidado personal
Aquí no te voy a dar la tabarra. Ya sabes que es necesario aplicar la crema solar, pero no sabes cada cuanto tiempo, ¿verdad? Pues se recomienda aplicarla cada dos horas si vas a estar expuesto continuamente al sol. Y, siempre es mejor la que más foto protección tenga, como la de 50.
También existen ropas específicas que protegen de los rayos UV pero, normalmente, la ropa más gruesa y de tonos oscuros también protege más la piel.
Debes hidratarte a menudo y, no solo con refrescos, sino con agua. Tienes que tener en cuenta también, que el agua fría no hidrata en el momento. Esto es algo que muy pocos saben y es que, cuando bebes agua fría, se queda en el estómago hasta que esta alcanza la temperatura del cuerpo y es absorbida. Así que, si tienes mucha sed, bebe agua a temperatura ambiente, mejor.
Usa gorro y gafas con protección UV, si no usas gafas con protección, puedes arriesgarte a acabar con daños en la retina. Los ojos abren más las pupilas al notar que vuelves a estar en la sombra, por las gafas de sol, y entra mucha más radiación solar en ellos. Por eso, las gafas de sol, siempre con protección de rayos UV.
Evita la exposición prolongada en franjas horarias dañinas y, si no puedes, intenta ponerte a menudo en la sombra y alternarlo con el sol.
Por último, si has estado mucho rato al sol, no te tires del tirón a la piscina, puede darte un shock térmico (mal llamado: corte de digestión). Esto no te va a pasar por haber comido, sino por el cambio brusco de temperatura. Si vas a meterte en la piscina, hazlo aclimatando el cuerpo poco a poco, mojando los pies, echando un poco de agua con la mano en los costados, el cuello, las axilas y la cara. Hasta que te acabes metiendo entero.
Ideas para divertirte con amigos en tu jardín
Tener jardín en verano es casi como tener un plan hecho sin tener que pensar demasiado. Llamas a unos amigos, sacas algo de comer, y ya tienes el día montado. Pero claro, si vas a pasar horas fuera, mejor hacerlo bien desde el principio.
Por ejemplo, una comida o barbacoa bajo sombra cambia completamente la experiencia. No es lo mismo estar incómodo por el calor que poder alargar la sobremesa sin darte cuenta. Si tienes piscina, puedes ir alternando ratos dentro y fuera del agua, pero sin quedarte al sol directo todo el tiempo.
También puedes tirar de planes más tranquilos: juegos de mesa en una mesa a la sombra, música de fondo, o incluso ver algo por la noche cuando ya refresca. Al final, la cosa está en adaptar el plan al momento del día. Cuanto más cae el sol, más apetece todo.
Y una cosa importante: que haya siempre opciones para refrescarse. Bebidas frías, algo de fruta, un sitio donde sentarse a gusto… Son detalles que parecen pequeños, pero hacen que la gente te diga al despedirte: “¿Cuándo repetimos?”
Protecciones extra para garantizar la seguridad de los niños si tienes piscina
Si hay niños y piscina, la cosa cambia. Aquí ya no es solo disfrutar, es estar pendiente todo el rato, porque en un descuido puede pasar cualquier cosa. Y no hace falta alarmarse, pero sí ser consciente. Estoy harto de leer en los periódicos todos los veranos noticias de niños que se han ahogado al caer en la piscina… Así que, por favor, mucho cuidado.
Siempre tiene que haber un adulto vigilando, aunque sea por turnos. Los niños, sobre todo los más pequeños pero que ya saben andar, tienen que tener un ojo encima todo el día. Y, cuando montas una fiesta o hay mucha gente, parece mentira, pero es cuando más riesgo hay. Porque, realmente, no hay nadie pendiente del todo.
También tenemos que instalar protecciones físicas. Vallas alrededor de la piscina, cubiertas cuando no se está usando, o incluso alarmas que avisen si alguien cae al agua.
Otra cosa que hay que hacer es enseñarles poco a poco. Que sepan respetar la piscina, que no correr alrededor, que no se empujen… Repítelo mil veces, si hace falta.
Un extra que te puede venir muy bien es, tener un perro entrenado. Puede que digas, “sí, claro…” Pero hay muchas personas que entrenan a sus perros para estar pendientes de las personas cuando están en la piscina y, si ven que alguno se hunde o parece ahogarse, el perro se lanza a por ellos y los saca, o comienza a ladrar para avisar a todo el mundo de que pasa algo.
Disfrutar del verano sin pagar el precio en otoño
Ten en cuenta los daños que puedes ir acumulando en tu cuerpo por divertirte sin cabeza y siendo perezoso en lo que se refiere a cuidar de ti mismo. Existe un caso demostrado de un hombre que fue camionero durante 28 años y siempre recibía los rayos del sol en el mismo lado de la cara y el cuerpo. Se hizo una foto y en esta se puede ver claramente lo que el sol le hace a nuestra piel.
No solo la envejece más, la vuelve más sensible con el tiempo, más seca… Y, tu puedes hacer lo que quieras, porque eres adulto, pero ten más cuidado con los niños. Ellos no son conscientes de estos riesgos y también les puede pasar factura.